Impotencia sexual y disfunción eréctil, o impotencia – Dos términos que dan pavor

L&S.- La impotencia sexual o disfunción eréctil es la incapacidad de mantener una erección el tiempo suficiente, como para permitir una relación sexual plena y satisfactoria. Todos los hombres y por diferentes motivos pueden tener episodios  de problemas en sus erecciones en algún momento de sus vidas: cuándo tienen mucho estrés, cuándo están cansados, cuándo están bajo el efecto de drogas o alcohol, o cuándo tienen una enfermedad en que sus defensas se ven comprometidas, pero es algo pasajero. Pasa el problema y pasa la disfunción eréctil. Sin embargo, hay otros hombres, para los cuales la disfunción es un problema con el cual lidiar siempre.

La disfunción eréctil o impotencia en España acecha a casi al 20% de los hombres entre los 25 y los 70 años de edad. En otras palabras: más de 2.000.000 de españoles sufren algún grado de impotencia o disfunción eréctil. La frecuencia de episodios de impotencia, aumenta a medida que aumenta la edad del hombre, siendo del 14% entre 40 y 49 años y de un 25% entre los 50 a 59 años y el 49% desde los 60 a los 69 años de edad.

Impotencia sexual – ¿Cuándo preocuparse?

Impotencia sexual es lo mismo que disfunción eréctil. Los médicos prefieren llamarla así. La disfunción eréctil puede ser una verdadera alarma de enfermedades subyacentes, aunque la verdad es que para el hombre puede llegar a ser un drama, ya que la sexualidad es un aspecto fundamental en su vida y tener problemas puede afectar a sus relaciones profesionales y de pareja.

¿Por qué se produce?

El pene está conformado por dos columnas de tejido eréctil llamadas cuerpos cavernosos, que es dónde se produce la erección. En los cuerpos cavernosos, también hay unas cavidades llamadas sinusoides. Estas cavidades, en flaccidez, están vacías. Cuándo se produce la erección llega una gran cantidad de sangre a los cuerpos cavernosos y las sinusoides se relajan y almacenan sangre. Este tejido (cuerpos cavernosos) durante la erección se rellena de sangre, haciendo que el pene aumente su tamaño vuelva rígido. La entrada de sangre produce un aumento del tamaño y rigidez en el pene. Si la sangre no entra correctamente o se escapa de las sinusoides, se produce una dificultad o  incapacidad de lograr o mantener la rigidez o la erección y entonces se produce la impotencia sexual o disfunción eréctil. La disfución de origen físico es la más común y ocurre, debido a trastornos mecánicos en el pene.

Hay diversos tipos de disfunción eréctil:

Disfunción eréctil de tipo vascular

La impotencia sexual por causas vasculares es la forma más común de disfunción eréctil. Este tipo de impotencia sexual se produce al llegar poca sangre al pene o a sangre no se mantiene dentro de los cuerpos cavernosos, originándose un escape de dicha sangre y por lo tanto, un descenso brusco de la erección.

Las causas máspor causas vasculares son: diabetes, hipertensión, aumento del colesterol, tabaquismo, y enfermedades cardiovasculares. En este tipo de hombres, la disfunción eréctil puede ser un indicador de la enfermedad.

Impotencia sexual de origen neurológico

El cerebro y la médula espinal envían órdenes al pene a través de los nervios erectores, pero cuándo hay problemas en la comunicación, no se produce la erección. Este tipo de impotencia sexual es producido por problemas con cáncer de próstata, vejiga y recto (lesión en nervios erectores).

Impotencia sexual, o disfunción eréctil  de origen hormonal

Una menor producción de testosterona que la que hace falta para el buen funcionamiento sexual del varón. Se llama también “hipogonadismo”

Impotencia sexual o disfunción eréctil  de origen hormonal por medicamentos

Muchos de los medicamentos comunes como puede ser los hipotensores (medicamentos contra la hipertensión sanguínea), la depresión (antidepresivos), etc. pueden afectar directamente a la función eréctil.

Impotencia sexual, o disfunción eréctil  de origen hormonal por medicamentos  psicológico

La rigidez del pene a la hora de conseguir una erección, se puede ver dificultada por problemas de estrés, agotamiento físico, o problemas psicológicos. La ansiedad, problemas emocionales o de pareja, en el trabajo, el miedo a diferentes aspectos en la vida, etc. También el propio miedo a no conseguir una erección puede ser demoledor y ser el origen de la impotencia sexual.

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