CIRUGÍA DE LA CALVICIE

La calvicie afecta al propio ego y crea una sensación de pérdida de juventud que acompleja a quien la padece. Aunque la genética es determinante en su aparición, en la actualidad la cirugía ofrece soluciones para combatirla.

Quedarse calvo es uno de los problemas que más obsesionan al hombre. El hecho de peinarse el poco cabello que se tiene de forma que cubra la cabeza, o el uso de postizos naturales, demuestra el anhelo por encontrar una solución a una circunstancia que preocupa y acompleja.

La principal responsable de la calvicie es la herencia: un 95% de los calvos lo son por causas genéticas. El 5% restante se debe a otros factores como el estrés, la ingesta de ciertos fármacos, algunas enfermedades dermatológicas, la deficiencia de hierro y proteínas esenciales, las quemaduras y los traumatismos en el cuero cabelludo, etc.

Pero para comprender cómo funciona la genética hay que conocer el proceso de formación del pelo. Cada cabello está constituido por un conjunto de células muertas, muy fuertemente unidas entre sí, que se forman a partir de órganos vivos situados dentro de la piel. Estos órganos reciben el nombre de folículos polisebáceos, de manera que cada pelo que aparece en la superficie de nuestra piel tiene dentro un folículo responsable de su formación. Los seres humanos (tanto hombres como mujeres) pueden heredar tres tipos diferentes de folículos polisebáceos.

Tipo A. Son folículos que permanecen inactivos desde que nacemos hasta la pubertad, pero que a partir de entonces (entre los 10 y 20 años) con el cambio hormonal, y concretamente con el aumento de testosterona (hormona masculina), se activan y empiezan a formar pelo. Estos folículos son los que se encuentran en la zona de la barba, axilas, pubis, tórax, abdomen, muslos y brazos.

Tipo B. Estos folículos, a la inversa de lo que ocurría con los del tipo A, permanecen activos desde que nacemos hasta la adolescencia pero, a partir de este momento, van involucionando de forma progresiva hasta que dejan de formar cabello. Aproximadamente el 50% de los hombres y un 30% de las mujeres pueden heredar este tipo de folículos en su cabeza. En función de la parte donde se hallen, desarrollarán una calvicie en la zona frontal (las denominadas entradas), en la coronilla o en toda la cabeza si están distribuidos de forma uniforme por toda su superficie.

Tipo C. Los folículos de este tipo permanecen activos, es decir, formando pelo, desde que nacemos hasta que morimos, sin estimularse ni inhibirse por las hormonas masculinas. Estos folículos se hallan ubicados en las cejas, pestañas, en todo el cuero cabelludo de las personas no calvas y, frecuentemente, en la zona temporal y en la nuca de las personas parcialmente calvas.

En definitiva, todos aquellos individuos que tengan por herencia en su cabeza folículos del tipo B serán calvos con el paso del tiempo.

Los mejores candidatos
Son aquellos pacientes que presentan calvicie incipiente, es decir, que han perdido aproximadamente un 40% de su cabello y desean recuperar frondosidad sin que sea perceptible que se han realizado implantes, pues éstos se mezclan con el propio pelo de la zona.

También son candidatos todos aquellos pacientes que, aún siendo calvos, conservan su cabello en la nuca y en la zona temporal.

Sin embargo, las personas que tiene el pelo blanco o canoso no son buenos candidatos, puesto que es muy difícil poder separar los folículos de la zona donadora cuando son de color blanco y no destacan.

Es importante que el paciente sepa que no existe ningún preparado comercial ni loción farmacéutica que permita regenerar un folículo piloso inactivo.

La primera visita

Es el momento de explicar al cirujano las expectativas que uno tiene. A partir de aquí, se indicará la técnica más adecuada para el caso:

1. Si el paciente tiene pelo y lo que desea es densificarlo tanto encima de la cabeza, como en su parte anterior o sólo en la coronilla, se le propondrá la técnica de los microinjertos.
2. Si es muy calvo, se le planteará una reducción de la zona clava mediante un lifting de la nuca (técnica de Brandy). Este método requiere a veces dos o tres intervenciones para completar el cubrimiento de toda la cabeza.
3. En el caso de secuelas por traumatismos se utilizan otras técnicas de reconstrucción más sofisticadas, como los expansores.
4. En la primera visita se planificará también el postoperatorio para que el paciente pueda organizar su actividad laboral. Es importante que éste pregunte cuántos pelos se le implantarán en una sesión y el tiempo que debe esperar para someterse a la segunda (que suele ser de unos seis meses)

Las incisiones

En la cirugía de calvicie las incisiones son muy poco profundas y no presentan ningún problema. Además, las pequeñas cicatrices quedan completamente ocultas por el cabello, ya sea del natural o del microimplantado.

Postoperatorio inmediato y vuelta a la normalidad
Se recomienda reposo durante los dos primeros días posteriores a la operación, no siendo aconsejable realizar ningún tipo de trabajo que requiera un sobresfuerzo físico: los cabellos podrían verse afectados por un aumento excesivo de la presión o del riego sanguíneo en la cabeza. El paciente podrá realizar tareas como leer, estudiar, ver la televisión o trabajos de oficina, pero sin llegar a fatigarse.

A veces aparece una leve hinchazón en la frente, que cede en pocos días, así como un ligero dolor o malestar ocasionado por los puntos de la nuca.

Todo ello mejora con la aplicación de compresas frías o mediante la toma de antiinflamatorios.

A las 24 horas el paciente podrá lavarse la cabeza, pero utilizando sólo las yemas de los dedos y con mucho cuidado para no arrancarse las pequeñas costras que se han formado. A los siete días se retiran los puntos de la zona donadora.

En algunas ocasiones pueden amoratarse los párpados superiores, un contratiempo que remite a los pocos días. Dependiendo de estos hematomas y de la hinchazón, la reincorporación a la vida normal se demorará más o menos. En general se produce entre los 7 y 10 días, pero conviene tener en cuenta los siguientes puntos:

– No se podrá volver a utilizar minoxidil hasta 15 días después de la cirugía, de la misma forma que se tuvo que suspender su uso un mes antes de la operación
– Se podrá tomar el sol, utilizar saunas, llevar cascos apretados y practicar deportes que conllevan una gran sudoración o riesgo de darse golpes en la cabeza una vez trascurridas tres semanas de la intervención.

Complicaciones

Afortunadamente, el cuero cabelludo posee mucha irrigación sanguínea, por lo que las complicaciones no son frecuentes y, si aparecen, son de fácil solución.

1.Hematomas A veces pueden salir morados en los párpados o la nuca, especialmente cuando se realizan microinjertos.

2. Edemas La formación de edema o hinchazón en la frente y la nuca se alivia facilmente con paños fríos o con antiinflamatorios.

3. Infección
Es muy rara

4. Dolor
La zona donadora de los microinjertos puede molestar las primeras 24 horas. El paracetamol alivia dicho problema. La reducción de Brandy resulta menos dolorosa, puesto que el cuero cabelludo queda insensible durante bastante tiempo. En este caso, es mayor la sensación de tirantez que de dolor.

5. Cicatrices

El cuero cabelludo es una de las zonas del cuerpo que cicatrizan con más rapidez, por lo que no suele haber problemas. Además, las señales quedan perfectamente escondidas entre el cabello.

6. Pérdida de pelo

Tanto en la reducción como en los injertos, si el paciente es muy nervioso, puede padecer una pérdida temporal de cabello que suele resolverse en unos meses.

7. Aspecto de pelo de muñeca

En la actualidad, con el uso de microinjerto ya no existe ese crecimiento del cabello a mechones.

Cómo aliviar las molestias derivadas de la intervención
Descansar la cabeza apoyada encima de almohadas blandas, especialmente al dormir.
Un comprimido de paracetamol puede aliviar la insensibilidad, el escozor y las molestias en la zona de la cicatriz posterior.
Se recomienda ir aplicando compresas frías en la cabeza y en la frente para aliviar el dolor y la hinchazón.
Los antiinflamatorios ayudan a eliminar la tensión que se puede notar a veces.

LA INTERVENCIÓN

Tratamiento. Relleno de las zonas calvas con cabello del propio paciente. Se usan diferentes sistemas: técnica de la reducción de Brandy y microinjertos.
Duración. De 1 a 3 horas. Algunas técnicas requieren varias sesiones a lo largo de un año.
Anestesia. Local con o sin sedación, o general.
Hospitalización. Sin ingreso
Postoperatorio. Picor temporal. Hinchazón en la frente y los párpados. Tirantez en la cabeza. Puntos rojos en los microinjertos.
Curación. Vuelta al trabajo entre los 2 y 5 días. Ducha a las pocas horas (si no se ha realizado microinjerto) o entre los 4 y 7 días tras la intervención (otras técnicas). Deporte a las 3 semanas. Tinte en el pelo al cabo de un mes.
Riesgos. Apariencia poco natural. Infección. Cicatrización visible en la técnica del punch (pelo de munñeca).
Duración de resultado. Permanente

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