Poca broma: un deportista puede excretar hasta el 10% de su peso corporal sudando en un entrenamiento, según un estudio publicado en la revista Nutrition Reviews.

De ahí que una buena hidratación sea clave no sólo para rendir más y mejor, también para que tu salud no se resienta.

Cuestión de kilos

A partir de ahora, utiiza la báscula siempre que vayas a entrenar. Pésate antes y después e hacer ejercicio. Perder más peso durante un entrenamiento no es equivalente a perder más calorías sino que es simplemente el líquido que pierdes al realizar esa actividad física. Si la pérdida de peso es superior al 2% de tu peso se considera que estás deshidratado y deberías beber más durante los entrenamientos.

AMARILLO ES TU COLOR

Vale, digamos que te has olvidado la báscula o que, por una u otra razón, no te puedes pesar. No hay problema. La solución siempre la llevas contigo; muy dentro de ti: sólo tienens que controlar el color de tu orina. La escala de Armstrong te facilita una referencia con la que conocer tu nivel de hidratación.  Si el tono de tu orina es similar a los colores del 1 al 3 estás correctamente  hidratados. Si es más oscuro debemos intentar ingerir más líquido durante el ejercicio.

HAZLO ASÍ

Por el sudor no se pierde únicamente agua sino que también se eliminan electrolitos entre los que destaca el sodio. Si vas a entrenar 1 hora o menos puedes hidratarte sólo con agua pero cuando tu entrenamiento es superior a 1h y media es necesario que empieces aportar sodio a través de alimentos salados o de bebidas deportivas.

Beber sólo agua durante un entrenamiento largo puede ser contraproducente porque diluimos el sodio corporal y puede llegar a crear hiponatremia con consecuencias graves.

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